Dos alumnos egresados de la primera generación Propedéutico lograron distinción por su rendimiento dentro de un universo de 3.500 estudiantes.

La excelencia académica y la inclusión del talento son parte de las políticas fundamentales de la PUCV, es por ello que, se otorgó un reconocimiento académico a un estudiante por cada carrera de las unidades académicas en una solemne ceremonia encabezada por el sr. Claudio Elórtegui Raffo, Rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Es decir, más de 60 alumnos de primer año fueron destacados por haber logrado el primer lugar de su generación luego de haber cursado y aprobado todos los ramos de su malla durante el 2016 con excelentes calificaciones, entre ellos, dos ex alumnos de Programa Propedéutico, Loreto Castro y Nicolás Alcayaga.

Loreto Castro, egresada del programa Propedéutico, fue alumna del Liceo Bicentenario Mary Graham. Hoy es parte de la carrera de Traducción e Interpretación Inglés – Español y se acaba de convertir en la mejor de su promoción gracias a su rendimiento académico durante el primer año de universidad.IMG_0556

Al respecto, ella nos comenta: “No me esperaba el reconocimiento, porque yo veía a otras personas que también se esforzaban y les iba bien, así que primero pensé que era una broma y no me quise ilusionar cuando me llamaron y me dijeron que tuve el mejor promedio de mi generación, de aquellos que entramos el 2016 a la universidad. Después mis compañeros me felicitaron como en el colegio, aunque algunos ya se lo esperaban, menos yo. Y si bien al principio mi meta era solamente pasar los ramos, hoy me tomo el premio como una motivación extra, porque aunque siempre he tenido el foco en los estudios, es complicado compatibilizar todo, ya que los tiempos no dan, pero sigo intentando priorizar los estudios incluso por encima de dormir”.

Respecto a Programa Propedéutico, Loreto indica que: “me sirvió harto, porque en el colegio siempre nos metieron miedo con que en el universidad no era igual y en el Prope nos enseñaron a ordenar las cosas según prioridad para poder adaptarnos bien. Aparte me enseñaron técnicas de estudio, de cómo estudiar basándome en mis habilidades. Reforcé ideas, me ayudaron en contenidos, pero sobretodo con el ramo de autoeficacia, que me sirvió para poder sobrevivir el primer año de universidad. En verdad, me ayudaron desde el principio, porque yo no sabía ni qué estudiar, pero en 4º medio me hicieron una charla de Propedéutico y mostraron la carrera de Traducción e Interpretación y ahí me interesó, es por eso que puedo rendir bien, porque me gusta”.

Del mismo modo, Nicolás Alcayaga, egresado del programa Propedéutico, ex alumno del Liceo José Cortés Brown, quien actualmente estudia Ingeniería Civil y es delegado de deportes del centro de estudiantes de su carrera en la PUCV, también acaba de convertirse en el mejor promedio de una generación de más de 73 estudiantes.

Él nos comenta: “Se siente increíble obtener un premio así, porque yo igual me he esforzado harto estudiando. Pero también lo siento extraño, porque yo veía a algunos compañeros estudiando mucho más de lo que necesitaban o de lo que yo lo hacía y pensaba que nunca iba a estar a la altura de ellos. Además reconozco que siempre intenté llevar bien la vida social con los estudios -y a veces hay que hacer sacrificios-, yo tenía como meta pasar todos mis ramos, puesto que no todo es pasarlo bien”.IMG_0553

Respecto a su ingreso, Nicolás comenta que: “el primer año me sentí más preparado que el resto de mis compañeros, más seguro con algunas materias, especialmente en matemáticas. Ahí me di cuenta que tenía una buena base, porque hay cosas que vimos en Prope y que después las tuve en primer año que me ayudaron bastante. Así que creo que lo que más rescato de haber cursado el programa Propedéutico es el área de Matemáticas y las técnicas de estudio que nos enseñaron para saber cómo distribuir bien nuestro tiempo –porque cuesta mucho- y en realidad uno hace el mejor intento por ordenar las cosas. Y, finalmente, el programa de nivelación que tuvimos el verano antes de ingresar a la universidad, donde nos enseñaron materias que íbamos a ver en el primer semestre de primer año. Eso, sin duda, marcó la diferencia”.

Propedéutico en la Universidad

La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso cuenta desde hace dos años con la iniciativa Propedéutico, cuya finalidad es fortalecer la experiencia educativa de alumnos de 4° medio provenientes de establecimientos educacionales subvencionados y municipales, a quienes se les prepara desde el ámbito académico y socio-afectivo para ingresar a la universidad, tal como lo hicieron Loreto y Nicolás.

Al respecto, René Venegas, Director del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje PUCV, asegura que programas como Propedéutico son una iniciativa que tiene que ver con la responsabilidad que tiene la universidad para con lo estudiantes que ingresan en los primeros años.

“Yo creo que hoy en día, todas las universidades estamos llamadas a reforzar las habilidades iniciales para la educación superior. Y, en ese sentido, todos los programas que sean del tipo Propedéutico o de preparación para la vida universitaria son buenos, porque además nos permiten tener una cancha pareja, equilibrar las debilidades o las fortalezas que algunos estudiantes puedan tener en relación con la oportunidad que significa poder estudiar en la universidad. Y más en una universidad como la nuestra, cuya misión está ligada al desarrollo justo del ser humano. En la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, nuestro deber ético y moral está asociado a dar todas las posibilidades que hay para que los chicos se formen de forma justa y equitativa”

El académico agrega: “Este reconocimiento es un ejemplo en el que el esfuerzo personal y el esfuerzo colaborativo de las autoridades que dirigen este programa así como el de sus compañeros y de su familia, le han permitido a ésta estudiante destacarse de entre sus pares, lo que para nosotros como Instituto es símbolo de esfuerzo, de capacidad y sobretodo de motivación. Creer que se puede hacer, es poder hacerlo. Las capacidades se pueden desarrollar y potenciar con excelencia en la medida que exista la motivación personal por hacerlo, como también el entorno tiene que entregar apoyo continuo. Sin duda, yo creo que más que resaltar el logro individual, esto nos tiene que llevar a subir el nivel grupal, es decir, nos sirve como ejemplo para decir ‘todos pueden, no sólo uno’”.

Igualmente, Alejandro López Alvarado, Director de la Escuela de Ingeniería Civil, considera que logros como éstos se deben al esfuerzo personal de los estudiantes, pero también al trabajo de programas educativos como Propedéutico.

“Encuentro estupendo que haya obtenido este premio, porque sirve de aliciente para él y como motivación para sus compañeros. De hecho, me parecen excelentes estas iniciativas, son un apoyo para los estudiantes que ingresan. Además hablan muy bien de la finalidad de programas como Propedéutico, ya que han logrado reforzar a los estudiantes con talento académico para que entren bien preparados a la universidad”.

Las iniciativas educativas que ha adoptado la PUCV tales como Propedéutico, Beta y PACE, representan la misión y la visión de la universidad. Es por ello que un reconocimiento inédito en la historia de nuestra casa de estudios, significa que el trabajo con estos jóvenes talentos se realiza eficazmente y puede continuar generando igual o mejores resultados que los ya obtenidos.

Por Carolina Gaete Villanueva